| El Consejo Parroquial de
Economía desarrolla facultades consultivas y decisorias
con respecto a ingresos y gastos ordinarios. En algunos
casos, se toman decisiones sobre gastos extraordinarios.
La financiación de la Parroquia emana
de varias fuentes:
- Las cuotas fijas mensuales
- Las colectas parroquiales
- Los donativos por servicios religiosos
- Los donativos particulares
Cuotas mensuales
por domiciliación bancaria
Una cuota fija ayuda más
a la Parroquia porque, al contar con los ingresos fijos
que se van a tener:
- Nos permite organizarnos, presupuestar y planificarnos
mejor
- Nos podemos comprometer en obras e imprevistos con
la seguridad de no quedar endeudado
- Podemos enviar más dinero a proyectos (por catástrofes...)
de Tercer Mundo o de la Diócesis
- Cuando bajan las colectas dominicales en verano,
siempre se pueden responder a los gastos fijos: luz,
gasóleo, limpieza...
Una cuota fija tiene ventajas para el
que la suscribe porque:
- Adquiere el compromiso de colaboración y solidaridad
- Es la mejor manera de no descuidar la ayuda parroquial
(incluso se da algún caso que, aunque haya fallecido,
la familia sigue respetando esa colaboración mensual)
- Cuando llega la Declaración de la renta, se puede
desgravar... y esa desgravación te permite ayudar más
a los proyectos que creas conveniente.
- Hasta el momento contamos con unas 60 Cuotas Fijas.
Algunas de ellas se renuevan y se suben cada cierto
tiempo por el incremento de la vida.
Agradecemos a todas las personas su
colaboración generosa. Colaboraciones que nos llegan como
donativos en mano, en el cesto de los domingos y por medio
de las Cuotas Fijas de las Domiciliaciones Bancarias.
Todo contribuye a que nuestra parroquia tenga plena autonomía
y pueda colaborar además, en distintos proyectos del Tercer
Mundo o de la Diócesis. |
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